miércoles, 13 de octubre de 2021

Peña El Vientu (9 octubre 2021)

Siete años movidos por el viento, que siete años no es nada, siete que son siete, que se los lleva el viento... hace siete años en la Peña'l Vientu (15 marzo 2014).

Volvemos en este 2021 y Celes nos lo describe:

Tras el parón pandémico retomamos la actividad con muchas ganas y mucha ilusión. Cuánto nos gusta la montaña y qué buen ambiente hay en este grupo, ilusionados, emocionados y contentos como perrinos que van a salir a pasear subimos al autobús.

Partimos dirección Felechosa para desayunar. Luego nuestro querido conductor (Viva nuestro conductor, conductor, conductor…) nos deja en el Puerto San Isidro, ya en territorio leonés. Desde ahí empezaremos a caminar en dirección norte por la pista de la Wamba. Pista que toma su nombre del rey visigodo Wamba (VII). 

Pateando por Wamba

Nos desviaremos a la derecha dejando atrás las escobas o genistas “Cytisus Scoparius” que nos hacen acordarnos de Somiedo y sus peculiares teitos. Nos desviamos para llegar al collado de las agujas donde comeremos algún dulce para abordar bien la subida. (Ana la próxima vez exigimos turrón). 

GM Uniovi y Peña El Vientu

Vamos afrontando el ascenso con cautela pues hay piedra suelta y el terreno aunque es sencillo es irregular y no está para juegos, subimos prácticamente pegados al límite administrativo León-Asturias. Una vez arriba tendremos vistas excepcionales al majestoso y emblemático Tiatordos

Quizás me pueda la emoción pues de él guardo un buenísimo recuerdo ya que fue mi primera ruta con el GM Uniovi el 18 de Octubre de 2014 y nunca dejará de emocionarme esa montaña. La catalogaría como mi montaña favorita pues aquella fue una ruta maravillosa, no solo por lo especial que es la montaña “la montaña perfecta la llaman” y la zona a caballo entre Ponga y Caso, tampoco por el buen día que tuvimos, ni tan siquiera por las vistas espectaculares sino por ser la primera de muchas rutas maravillosas. Por ser el mejor regalo que me pudo hacer la Universidad y el destino. Por todo el significado que tuvo, tiene y tendrá este grupo en mi vida. Mencionar lo bien me acogieron todos, quién diría que hoy en 2021 estaría escribiendo esto y celebrando tras una pandemia mundial el regreso del GM Uniovi y el fin de las restricciones. 

Tiatordos

Pese a toda esta situación convulsa e inestable nos hemos mantenido muy unidos gracias sobre todo a los esfuerzos de los jefes supremos (Llamadas por zoom, amigo invisible por correo, felicitaciones vía whatsapp, mil detalles…) Siempre hemos estado juntos en la distancia pero nada como los abrazos mañaneros antes de entrar en el autobús, las conversaciones, las risas, el reparto de dulces, los gestos de cariño, los consejos, los brindis en la cumbre, los cafetinos, la ilusión de poder hacer planes y más planes, la certeza de poder despedirnos hasta dentro de 15 días (O menos), los abrazos otra vez al bajar del autobús. ¡Que vivan los abrazos! No somos un grupo de montaña, somos una gran familia chavales y eso lo tuve claro desde aquel Tiatordos en 2014, así sigue pese a que nuestras vidas cambien, pese a las piedras que se interpongan en el camino. Piedras que espero que sean calizas y que agarren bien. ¡Cómo nos gusta la caliza!


Ah, jeje estaba hablando de la Peña del Vientu… Ya me fui por las ramas y eso que al hayedo íbamos el finde que viene…
Como decía maravillosas las vistas pues lorenzo asomaba y nos permitió ver no solo a mi adorado Tiatordos sino a nuestros amados Picos de Europa con Peña Santa y Torrecerredo. 

Macizo Occidental y Peña Santa

En dirección sur estaba la Rapaína y al fondo pudimos vislumbrar el Pico Susarón. Viejo amigo...
Por otra parte, qué bonita la vega de Brañagallones. Vega situada a 1.215 m, gestionada ahora por la FEMPA y denominada así por la antigua presencia de “gallones” o urogallos.
En dirección San Isidro, ahí estaban saludándonos el pico Toneo y el pico Torres con sus 2.104m, techo del concejo de Caso. 

Pico Torres

Mientras nos deleitábamos con esas maravillosas vistas pudimos comer y beber batido de vainilla, sorbete de limón, cafetín ¡Cómo nos cuidan!
Aunque no somos especialmente futboleros era el día en el que se enfrentaban los dos grandes equipos asturianos y hubo hermanamiento en la cumbre y se inmortalizó el mismo. La rivalidad sana existe y es lo mejor que hay… 

En la cima

Bajaremos nuevamente para tomar la Wamba y así llegar al punto desde el que partimos por la mañana y allí los más valientes se atrevieron a meter los pies en un arroyo, el arroyo los Fornos, afluente del Río Isoba, mientras esperábamos el bus que nos llevaría a Cuevas a tomar la cervecina y de vuelta a casa. ¡Qué contentos estamos de volver a xuntarnos! 

Si algo nos enseñó la pandemia es a valorar lo que teníamos y vimos peligrar…
Qué alegría poder decir esto:
¡Nos vemos en la próxima ruta, familia!

(Gracias Celes, precioso tu relato)


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