viernes, 6 de mayo de 2022

El Michu (9 abril 2022)

Tras abrazarnos, saludarnos y asegurarnos de que no falta nadie, nos subimos al bus tomamos la A-63 para posteriormente tomar la salida 9 dirección Trubia y tras unos kilómetros giramos a la derecha en la AS-228. Una vez en Samartín, capital del concejo de Teverga nos detendremos para desayunar y comer un pinchín. Tras la parada del desayuno, las conversaciones y risas habituales toca subir el Puerto San Lorenzo pues nuestra ruta de hoy comienza en el alto.

 
Estamos desprotegidos, nos falta Álex. Qué raro se hace empezar la ruta sin un “vamos niños”... pero todo parece indicar que lo veremos a lo largo del día y eso nos tranquiliza.

Empezamos a caminar por el GR-101, como ya sabemos las marcas rojas y blancas designan un sendero de Gran Recorrido o lo que es lo mismo que esté previsto para hacer en 2 jornadas o que tenga más de 30 kilómetros. Este GR en concreto es el Camín Real de la Mesa. Calzada romana que comunicaba Astorga (Asturica Augusta) con Lugo de Llanera (Lucus Asturum). Se cree que el gobernador bereber Munuza intentó huir de Asturias por este puerto tras ser derrotado. Hoy en día podemos decir que tiene 3 etapas de sendero bien conservadas Torrestío- San Lorenzo, San Lorenzo- Dolia y Dolia- Grao (Esta última con tramo de carretera). Nosotros vamos a utilizar un pedacito del tramo de San Lorenzo a Torrestío desviándonos a la derecha para subir al Michu.

El autobús nos deja en el puerto San Lorenzo, a 1.348 m de altitud, donde empezaremos la ruta al margen izquierdo de la carretera. A los pocos metros veremos la primera cabaña y luego nos adentraremos en el bosque a la derecha que nos dejará en la venta de Piedra Xueves. Llamada así porque había un altar romano dedicado al Dios Júpiter, de ahí jueves. Desde Piedra Xueves seguimos las marcas del Camín Real de la Mesa unos metros hasta que nos adentramos entre las escobas desviándonos un poco del camino en zigzag que tanto nos hubiera facilitado el ascenso para alcanzar la parte superior de Michu, pero como siempre, la cabra tira al monte y como buenos cabritillos hicimos lo que era de esperar. Finalmente tras un intenso duelo con las escobas conseguimos salir del matorral sin perder nada más que la dignidad en una batalla contra un matorral que estuvo a punto de vencernos. Una vez sobrepasado comprobamos que el camino estaba a unos metros y que era muy pero que muy cómodo y amplio. ¡Cuánto nos gusta complicarnos!

Finalmente alcanzamos la cumbre, el Michu se ubica justo en la confluencia con el concejo de Teverga y es una montaña modesta, de 1.765 metros que está lejos de ser abrupta ni espectacular pero ejerce de mirador hacia las cumbres más singulares de Somiedo como son el Cornón, Peña Orn z, los Bígaros, los Albos, Peña Calabazosa, las Morteras, Penouta, Muxivén, el Mocosu y, como ya es habitual... Nos saludan las Ubiñas tan majestuosas como siempre.


Desde el Pico Michu haremos la bajada campo a través pues el terreno es sencillo e intuitivo, nuestro objetivo es alcanzar nuevamente el Camín Real de la Mesa un poco más adelante de donde lo habíamos dejado para cruzar la valla y continuar hasta braña la Corra, donde comeremos y nos echaremos un ratito aprovechando el día de sol magnífico que tenemos.


La braña la Corra está ubicada al pie de Peña Negra, “Penas Negras” para los vecinos de la zona al ser una superposición de placas de roca lisas muy característica y fácilmente identificable desde cualquier punto de la zona, un maravilloso punto de referencia como lo es el Pico Torres en el parque de Redes. La Corra es una braña mixta (En la que podemos ver teitos, corros y cabanos) y muy bien conservada desde la que observaremos las maravillosas vistas a las Ubiñas. Tras el descanso volveremos sobre nuestros pasos, esta vez por las marcas del GR en dirección Puerto San Lorenzo, sin desviarnos en ningún momento y a la espera de que Álex aparezca por algún lugar ¿Dónde c***** se metería esti rapaz?


Finalmente llegamos al bus, nos cambiamos, esperamos y una vez están todas las ovejitas juntas arrancamos a celebrarlo con un poco de lúpulo, aún nos respeta el sol. Hoy el agradecimiento se lo tenemos que dar a dos concejos Somiedo y Teverga pues estuvimos constantemente en la divisoria. Sintiéndolo mucho y siendo consciente de la belleza de Teverga siempre se me va la atención, la mirada, las palabras y el corazón a Somiedo. Mi bisabuelo aunque de adulto se mudó al concejo de  Salas, pasó su infancia y juventud ejerciendo de madreñero en un pueblo ya desaparecido, en las  cercanías a Villar de Vildas, así que mis raíces están ahí, entre teitos, árgomas y mastines.

Nos retiramos por hoy sin despedirnos del todo de dicho concejo porque en mayo volveremos, esta vez al majestuoso Cornón que hoy vimos resplandeciente y con una acumulación de nieve digna de cualquier cumbre del Karakórum. Pero no, no hace falta volar para ver esta maravilla, somos afortunados rapacinos. 

La semana que viene nos vamos a Picos de Europa, esta vez visitaremos uno de los refugios con más  encanto. Precisamente al estar en el macizo Occidental, al otro lado del rio Cares nos ofrece vistas espectaculares al Macizo Central. Además de pan rico, tapas de queso Gamoneu, cerveza de caña, su estructura que se asemeja más a una casita que a un refugio convencional, su ubicación, perfectamente resguardado a pesar de estar a 1.600m y qué decir del Jultayu y el Cuvicente al lado saludándonos. Simplemente maravilloso.

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martes, 3 de mayo de 2022

Los Albos (26 marzo 2022)

INTENTO A LOS ALBOS CON DESENLACE EN EL PICO LA LLÁVANA

Hoy iba a ser un buen día, teníamos todos los ingredientes para ello. Visitas ilustres desde Italia, California y Zarautz, paisajes increíbles, buen tiempo contratado y, por si fuera poco, una espicha en la que seguir disfrutando de la maravillosa compañía de nuestros compañeros de aventuras. 

Los Albos, lago Cerveriz y Celes

Tocaba poner rumbo a Somiedo, concejo del occidente Asturiano que nos gusta especialmente pero que visitamos mucho menos de lo que quisiéramos por la lejanía y el mal estado de las carreteras. Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero primero toca esforzarse por evitar un mareo casi asegurado. Tomaremos la autopista y nos desviaremos dirección Belmonte, Cangas del Narcea. Pararemos para desayunar en el Gran Hotel Cela como ya es costumbre cuando venimos por la zona. Somos animalillos de costumbres y volvemos siempre a aquellos lugares donde nos tratan bien, así que toca repetir, qué pinchos más ricos.


Siguiendo el curso del río Narcea llegaremos al cruce con la AS-227, carretera que sigue el curso del Pigueña hasta el pueblecito de Aguasmestas donde, además de ser límite de Belmonte con el concejo de Somiedo pasa a seguir el curso del río Somiedo, valga la redundancia y seguimos dejando el desvío hacia el pueblo de Villar de Vildas a la derecha.

Justo antes de la central hidráulica de la Malva, central que conforma una muestra muy singular del patrimonio industrial de Asturias, tomamos el desvío a la izquierda hacia el alto de la Farrapona. Nos espera una carretera infernal con obstáculos incluidos, piedra suela, salientes de piedra que nos darán bastante impresión, horquillas enlazadas y curvas infinitas.

Una vez superado todo esto y ya en el aparcamiento podemos respirar, estirarnos, desperezarnos y ponernos las polainas con la esperanza de pisar nieve blanda. Hemos de señalar que el nombre utilizado por los lugareños para designar a dicho paso no es alto de la Farrapona sino “cul.lada de Balbarán”, dicho paso tiene 1.708 m de altitud y es el collado situado a mitad de camino entre Torrestío y Saliencia. 


Desde la Farrapona comenzamos a caminar por el sendero de los lagos primero descendemos hacia el primer lago, el lago Cueva. Pasamos por un pasadizo excavado en piedra que nos dejaba al lado del lago Cueva, teniendo a nuestra derecha el mirador de la peña de la Cueva. 

Lago de la Cueva

Una vez bordeemos el lago continuaremos por la pista rojiza hasta las cercanías de los lagos Calabazosa y Cerveriz. Tomaremos un sendero que remonta en fuerte ascenso por terreno pedregoso e irregular hacia el collado cercano al pico Albo Occidental, collado situado a unos metros de la laguna Cebolleo, laguna que rara vez tiene agua, aunque siempre quedan vestigios de su fugaz existencia. 

Nuestro objetivo era subir a los Albos pero aún hay neveros y ha hecho mucho frío estos días por lo que decidimos descartar la opción de los Albos y subir a un Pico más cercano y seguro que tenemos a nuestra derecha. En él comeremos y beberemos sidras pues estamos de celebración, tenemos visitas. El pico resulta llamarse Pico Llávana y aunque no pudimos ver lago Valle, ni su bonita isla si pudimos deleitarnos con unas maravillosas vistas hacia los Bígaros, el Muñón, Peña Negra y el Pico Michu que subiremos en la siguiente ruta. 


Volveremos a atravesar el tramo de hoyos para tomar el sendero por el que ascendimos al collao y volver a la Farrapona sobre nuestros pasos, aunque deslizándonos en algún tramo, parecemos críos… Y estamos orgullosos de ello, que nunca se acaben esos momentos de olvidarse de las preocupaciones. Continuamos, no sin antes contemplar una última vez los
lagos. El Cerveriz con sus aguas cristalinas, el Calabazosa que nos queda lejos del sendero principal, este lago es mucho más profundo que su vecino Cerveriz. Lo cierto es que cada uno de los lagos de Saliencia tiene particularidades que los hacen realmente especiales. No podemos olvidar el lago Cueva con su antigua mina de hierro. Qué bonito eres, Somiedo. 


Una vez en la Farrapona nos cambiaremos y pensaremos ya en la cervecita que nos espera en Belmonte y en la cena.

¡No nos extrañes Somiedo que volveremos pronto!

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jueves, 31 de marzo de 2022

martes, 29 de marzo de 2022

El Fontún (12 marzo 2022)

Nos tocaba tomar rumbo al pueblo leonés de Fontún de la Tercia, al lado de Villamanín. Esta zona es conocida por nosotros pues ya habíamos intentado ascender al Brañacaballo en anteriores capítulos, con la mala o buena suerte de encontrarnos con una gruesa capa de nieve blanda que paradójicamente nos hizo sudar, en una lucha constante para evitar el hundimiento. Hoy confiábamos en encontrar menos nieve, después de una hora y cuarto de autobús y la respectiva parada para desayunar en Campomanes subimos el puerto pajares y después de pasar por nuestro anterior punto de partida, Arbás del Puerto llegamos a Fontún de la Tercia para subir, valga la redundancia al Fontún. 

Comenzamos a caminar por un sendero embarrado, barro duro y crujiente cual bombón crocanti “Mmmh, Ana saca las hojaldradas”. Nos tenemos que salir del sendero y atravesar una pradería custodiada por varios mastines que advierten de nuestra presencia con sus graves ladridos. Ya vemos nuestro objetivo, imponente, parece que tiene un poco de rock´n roll, cuánto nos gusta el rock´n roll…
De hecho encontramos similitudes con la Forcá de Proaza en la Sierra de Caranga. 

Seguimos ascendiendo, parece que el tiempo primaveral del que hablábamos en el bar mientras desayunábamos se torna invernal… Qué poco dura la alegría en casa del pobre. El tiempo está raro e inestable como el mundo estos días, guerra, pandemia, precios inestables, desabastecimiento, crispación… Lo único que nos queda es la montaña y menos mal.
Encontramos similitudes esta vez con el tramo de ascenso previo al ojo de buey en Peña Mea desde Pelúgano pues la morfología del terreno es muy similar. 

Seguimos ascendiendo atentos a donde pisamos pues hay zonas con hielo, vamos acercándonos al collado (1.760m) donde decidimos abandonar quedándonos a unos metros de la cumbre debido a la ventisca y al frío que nos golpeaba fuertemente.
La montaña es peligrosa y en esas condiciones jugársela para alcanzar la cumbre y no ver nada por culpa de la niebla era un error que no estábamos dispuestos a cometer. El objetivo de nuestros sábados no es coronar grandes cumbres sino disfrutar de una agradable ruta, de la naturaleza y de la compañía, eso es todo lo que necesitamos y con eso nos íbamos a ir como cada sábado. 

Comenzamos a descender hasta llegar a una zona ligeramente resguardada por rocas, algún árbol y protegida por una imponente pared a nuestra derecha, aquí empezaremos a comer mientras cae una aguanieve que con el paso de los minutos se torna a nieve. ¡Qué estampa! 


Genial como siempre en este grupo, tocaba volver sobre nuestros pasos y como complicarnos la vida nos gusta, nos desviamos un poco para atravesar una zona de barro que podría ser una ciénaga y una vez embarrados hasta las rodillas continuamos hasta el pueblo. Dicen que el barro tiene muchos beneficios y los spas ofrecen fangoterapia, mientras recuerdo aquella frase que solía repetir mi abuelo: “Ya no saben qué discurrir…” me pregunto si el barro será bueno para la piel de mis chirucas…
Nos cambiamos y vamos a Campomanes a por la cervecina, cuando todo parecía perfecto Javier nos recuerda que aún no pudo repartir el brownie… ¡Esto es maravilloso! 

Entre brownie, cerveza y frutos secos intentamos arreglar el mundo, algo que se nos escapa de las manos, así que ponemos rumbo a Oviedo. Cabe mencionar que hoy, aunque la homenajeada estaba ausente, estábamos de despedida pues una pequeña gran persona del grupo se nos iba a Perú a vivir una experiencia que tenemos claro que sabrá aprovechar como nadie. La despedida esta vez era de nuestra queridísima Silvia Morales, una persona cariñosa, servicial, agradecida y desinteresada, entre tantas otras cosas y que representa a la perfección los principios de esta pequeña gran familia. Suerte y a disfrutar de la experiencia moza, aquí te esperamos. 

No todo son despedidas, en la próxima ruta tendremos visitas ¡Qué ilusión!
Nos vemos en Somiedo.

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